Botox para migraña: quiénes se benefician y cómo funciona

Botox para migraña: quiénes se benefician y cómo funciona
Gaspar Medrano 20 feb 2026 0 Comentarios

La migraña crónica no es solo un dolor de cabeza frecuente. Es una condición que puede arruinar días, semanas, incluso meses. Imagina tener 15 o más días al mes con dolores intensos, sensibilidad a la luz, náuseas, y la sensación de que tu cerebro está bajo ataque. Para muchas personas, los medicamentos orales no funcionan, o causan efectos secundarios tan fuertes que terminan dejándolos peor. Aquí es donde entra el botox -no como un tratamiento cosmético, sino como una herramienta médica validada para la prevención de la migraña crónica.

¿Qué es el botox para la migraña?

El botox usado para la migraña no es el mismo que el de las arrugas. Su nombre científico es onabotulinumtoxinA una forma purificada de la toxina botulínica tipo A, derivada de la bacteria Clostridium botulinum. Fue aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) en octubre de 2010 específicamente para prevenir migrañas crónicas, después de dos estudios clínicos a gran escala llamados PREEMPT. Estos ensayos demostraron que, en pacientes con migraña crónica, el botox reducía significativamente la frecuencia de los episodios.

La migraña crónica se define claramente: al menos 15 días al mes con dolor de cabeza, de los cuales al menos 8 tienen características de migraña (náuseas, sensibilidad a la luz o al sonido, empeoramiento con actividad física). No es lo mismo que la migraña episódica (menos de 15 días al mes). Y aquí está el dato clave: el botox no funciona para la migraña episódica. Solo está aprobado y efectivo para la forma crónica.

¿Cómo funciona el botox en la migraña?

Lo que muchos creen es que el botox relaja los músculos y eso alivia el dolor. Pero la realidad es más profunda. La toxina actúa sobre los nervios, no solo sobre los músculos.

Cuando se inyecta, el onabotulinumtoxinA se une a las terminaciones nerviosas de tipo C, que son las responsables de transmitir el dolor en la migraña. Allí, bloquea la liberación de sustancias inflamatorias y excitatorias, especialmente el CGRP (peptido relacionado con el gen de la calcitonina), una molécula clave que se eleva durante un ataque de migraña. Al reducir el CGRP, se interrumpe la señal de dolor antes de que llegue al cerebro.

Además, el botox tiene efectos antiinflamatorios y reduce la sensibilización central -ese estado en el que el sistema nervioso se vuelve hiperreactivo y responde con dolor incluso a estímulos normales. Esto explica por qué, con el tiempo, los pacientes notan no solo menos días con dolor, sino también menos intensidad en los episodios que sí ocurren.

¿Quién se beneficia realmente del botox para la migraña?

No todos los que sufren de migraña son candidatos. El botox está diseñado para un grupo específico:

  • Pacientes con migraña crónica (15+ días de dolor al mes, con al menos 8 con características de migraña).
  • Personas que han probado al menos tres tratamientos preventivos orales (como propranolol, topiramato o amitriptilina) y no tuvieron éxito o no pudieron tolerarlos por efectos secundarios.
  • Quienes tienen sobremedicación por analgésicos -un problema común en el 45% de los pacientes con migraña crónica.
  • Personas con cervical dystonia o cefalea tensional crónica, que a menudo coexisten con la migraña.

Los estudios muestran que los pacientes con más de 20 días de dolor al mes suelen tener una reducción absoluta mayor. Por ejemplo, en un estudio de 2022 con 1.247 pacientes, el 63,2% logró reducir sus días de migraña en al menos un 50% después de un año. La reducción promedio fue de 12,3 días al mes.

En contraste, pacientes con menos de 15 días de dolor al mes no muestran beneficio significativo. Las pruebas clínicas iniciales lo confirmaron: el botox simplemente no funciona para la migraña leve o moderada.

Cabeza estilizada con siete zonas de inyección de Botox, círculos que bloquean señales de dolor, neuroólogo aplicando tratamiento con estilo geométrico.

¿Cómo se aplica el tratamiento?

El protocolo está estandarizado: el protocolo PREEMPT es el único método validado científicamente para la administración de botox en migraña. Involucra entre 31 y 39 inyecciones pequeñas, distribuidas en siete áreas específicas de la cabeza y el cuello: frente, entrecejo, sienes, nuca y músculos trapecio y cervical.

La dosis total suele estar entre 155 y 195 unidades, y se administra en una sola sesión que dura unos 15 minutos. No se requiere anestesia, aunque algunos pacientes sienten una leve molestia. La mayoría vuelve a sus actividades normales al día siguiente.

Las inyecciones se repiten cada 12 semanas. No es un tratamiento de efecto inmediato. La mayoría de los pacientes necesitan entre tres y cuatro ciclos para ver el máximo beneficio. Un estudio de adherencia en 2021 encontró que el 61% de los pacientes no notaron mejoría hasta su tercera o cuarta sesión.

La técnica es crucial. Estudios muestran que hasta un 22% de la variabilidad en los resultados depende de la experiencia del inyectador. Por eso, el tratamiento debe ser administrado por neurólogos especialistas en cefaleas, certificados en el protocolo PREEMPT.

Comparación con otros tratamientos

¿Cómo se compara el botox con otras opciones? Aquí hay una comparación clara:

Comparación de tratamientos preventivos para migraña crónica
Tratamiento Tasa de respuesta (50%+ reducción) Efectos secundarios comunes Frecuencia de administración
Botox (onabotulinumtoxinA) 47,2% Dolor cervical (9,7%), cefalea (6,9%), párpado caído (3,2%) Cada 12 semanas
Topiramato 38,5% Entumecimiento, pérdida de peso, problemas de memoria, náuseas Diario (pastilla)
Propranolol 35,1% Fatiga, mareos, bajada de presión, ritmo cardíaco lento Diario (pastilla)
Erenumab (CGRP monoclonal) 51,8% Dolor en el lugar de la inyección, estreñimiento Cada 4 semanas

Una ventaja clave del botox es su perfil de seguridad. Mientras que el topiramato tiene una tasa de abandono del 34,7% por efectos secundarios, el botox tiene menos del 5% de pacientes que lo dejan por molestias. También es una opción ideal para quienes no pueden tomar medicamentos orales por problemas hepáticos, renales, o por embarazo.

Pero tiene desventajas: es costoso (entre $1.500 y $1.800 por sesión), requiere visitas regulares, y no alivia un ataque agudo. No sirve como "rescate" como los triptanes o los gepants.

Escena dividida: antes (dolor en oscuridad) y después (luz y menos días de migraña), moléculas de Botox como formas geométricas amigables.

Experiencias reales de pacientes

En foros como Migraine.com, 687 usuarios evaluaron el botox con 3,8 de 5 estrellas. El 58% reportó una "mejora significativa". Muchos destacan:

  • Reducción en el uso de medicamentos de rescate (72%)
  • Mejor calidad de vida (65%)
  • Menos efectos secundarios que con pastillas (58%)

Pero también hay quejas comunes:

  • Costo y problemas con el seguro (43%)
  • Dolor en las inyecciones (37%)
  • Resultados inconsistentes entre ciclos (29%)

Un usuario de Reddit escribió: "Después de tres ciclos, pasé de 25 días de migraña al mes a 8-10. Los episodios más fuertes ahora son moderados, no devastadores". Pero muchos otros mencionan que las compañías de seguros exigen autorización previa y documentación de diarios de dolor por al menos 3 meses.

¿Qué hay de nuevo?

En junio de 2023, la FDA aprobó el uso de botox en adolescentes de 12 a 17 años con migraña crónica. Un estudio mostró una reducción de 7,8 días al mes en comparación con 4,2 en el grupo placebo.

También hay novedades en combinaciones. Estudios recientes muestran que combinar botox con anticuerpos anti-CGRP (como erenumab o fremanezumab) aumenta la tasa de respuesta al 68,4%, mucho más que cualquiera por separado.

Se están probando formulaciones de acción más larga. Una versión modificada podría durar hasta 16-20 semanas, lo que reduciría el número de visitas al año.

El futuro apunta hacia tratamientos personalizados. Investigadores como el Dr. Messoud Ashina sugieren que, en el futuro, se podrá elegir el botox para pacientes con ciertos patrones de migraña, aumentando aún más su eficacia.

¿Es el botox la solución perfecta?

No. Pero es una de las pocas opciones con evidencia sólida para la migraña crónica. No es mágico, no es rápido, y no funciona para todos. Pero para quienes han probado todo lo demás y aún sufren, puede ser un cambio de vida.

La clave está en la paciencia, en la técnica correcta, y en la certeza de que no estás buscando un alivio inmediato, sino una prevención a largo plazo. Si tienes más de 15 días de dolor al mes, y los medicamentos orales te han fallado, el botox merece una evaluación seria por un neurólogo especializado.

La evidencia es clara: más de 1,2 millones de personas en EE.UU. lo usan cada año. En Europa, la Federación Europea de Cefaleas lo clasifica como tratamiento de primera línea. Y en la práctica, muchos pacientes que lo probaron dicen lo mismo: "No lo arregla todo, pero me devolvió mi vida".

¿El botox alivia el dolor de migraña en el momento del ataque?

No. El botox es un tratamiento preventivo, no de rescate. No funciona para detener un ataque en curso. Para los episodios agudos, se usan medicamentos como triptanes, gepants o antieméticos. El botox reduce la frecuencia y la intensidad de los ataques a lo largo del tiempo, pero no actúa como un analgésico inmediato.

¿Cuánto tiempo tarda en hacer efecto el botox para la migraña?

No es inmediato. La mayoría de los pacientes empiezan a notar mejoría después de la segunda sesión (alrededor de 24 semanas desde el inicio). El beneficio máximo generalmente se alcanza entre la tercera y cuarta inyección, lo que significa que puede tomar hasta 9 meses para ver el efecto completo. La paciencia es clave.

¿Es seguro usar botox para migraña a largo plazo?

Sí. Desde su aprobación en 2010, más de 12 años de uso clínico y vigilancia post-comercial no han mostrado señales de seguridad graves. Los efectos secundarios más comunes son leves y temporales: dolor en el cuello, cefalea leve o caída temporal del párpado. No hay evidencia de daño neurológico, dependencia o pérdida de eficacia con el tiempo.

¿Puedo usar botox si ya tomo medicamentos para la migraña?

Sí, pero bajo supervisión médica. El botox puede combinarse con otros tratamientos preventivos, e incluso con medicamentos de rescate. Sin embargo, algunos medicamentos orales pueden interaccionar o duplicar efectos secundarios. Un neurólogo evaluará tu régimen actual y ajustará lo necesario. No se recomienda combinarlo con otros tratamientos de toxina botulínica.

¿Qué pasa si dejo de hacerme las inyecciones?

Los efectos del botox son temporales. Si dejas de recibir inyecciones, la frecuencia y severidad de tus migrañas volverán a los niveles previos al tratamiento, generalmente en 3 a 4 meses. No hay efecto de rebote, pero tampoco hay beneficio acumulado. El tratamiento debe mantenerse con sesiones regulares cada 12 semanas para conservar los resultados.

¿Es el botox una opción para adolescentes?

Sí. Desde junio de 2023, la FDA aprobó el uso de onabotulinumtoxinA en pacientes de 12 a 17 años con migraña crónica. Estudios mostraron una reducción promedio de 7,8 días de dolor al mes en este grupo. Sin embargo, debe ser administrado por especialistas en neurología pediátrica o cefaleas, y solo después de fallar otros tratamientos preventivos.

¿Cuánto cuesta el tratamiento con botox para migraña?

Cada sesión cuesta entre $1.500 y $1.800 en EE.UU., lo que representa entre $6.000 y $7.200 al año. En España, el costo varía según la clínica, pero suele estar entre 800 y 1.200 euros por sesión. Muchos seguros médicos lo cubren si se cumplen los criterios: diagnóstico de migraña crónica, falla de al menos tres tratamientos preventivos, y registro de diarios de dolor por 3 meses o más.