Migraña: Opciones Preventivas y Tratamiento del Dolor Agudo

Migraña: Opciones Preventivas y Tratamiento del Dolor Agudo
Gaspar Medrano 14 ene 2026 0 Comentarios

La migraña no es solo un dolor de cabeza. Es un trastorno neurológico complejo, hereditario, que puede dejar a una persona incapacitada durante horas o incluso días. Según la Clasificación Internacional de los Trastornos del Dolor de Cabeza (ICHD-3), una migraña sin aura se define por episodios de dolor pulsátil, unilateral, de intensidad moderada a severa, que empeora con el movimiento y viene acompañado de náuseas, sensibilidad a la luz o al ruido. Si el dolor ocurre 15 o más días al mes durante más de tres meses, se clasifica como migraña crónica. Afecta a mil millones de personas en el mundo, y tres veces más a mujeres que a hombres. Muchos la subestiman, pero su impacto en la calidad de vida es enorme.

Tratamiento agudo: ¿Qué hacer cuando llega el ataque?

Cuando empieza el dolor, el objetivo es detenerlo lo antes posible. La clave está en actuar dentro de los primeros 20 minutos. Los medicamentos de venta libre, como el ibuprofeno (400 mg) o el naproxeno (500-850 mg), ayudan en algunos casos, con una tasa de alivio del 20-30% a las dos horas. Pero para muchos, no son suficientes.

Los triptanos son el estándar de oro para el tratamiento agudo. Medicamentos como el sumatriptán, el rizatriptán o el eletriptán logran que hasta el 50% de los pacientes estén libres de dolor a las dos horas. Funcionan al contraer los vasos sanguíneos inflamados en el cerebro y bloquear las señales de dolor. Pero tienen una limitación importante: no se recomiendan si tienes problemas cardíacos, hipertensión no controlada o antecedentes de infarto. Aproximadamente uno de cada cinco pacientes no puede usarlos.

Para esos casos, hay alternativas más nuevas. Los gepants, como el ubrogepant y el rimegepant, bloquean la proteína CGRP, clave en la migraña, sin afectar los vasos sanguíneos. Son seguros para personas con riesgo cardiovascular. En estudios, el ubrogepant logró que el 19% de los pacientes estuvieran sin dolor a las dos horas, frente al 12% con placebo. El rimegepant, además, está aprobado también para uso preventivo, lo que lo convierte en una de las pocas opciones que sirven para ambos propósitos.

Los ditans, como el lasmiditan, también son una opción sin efectos vasculares, pero pueden causar mareos o somnolencia. Son útiles cuando los triptanos fallan o no se pueden usar. Además, los antieméticos como la metoclopramida (10 mg por vía intravenosa) o el proclorperazina son esenciales si hay náuseas fuertes. Estos medicamentos no solo controlan el vómito, sino que también mejoran la absorción de otros fármacos.

Evita los opioides y los barbitúricos. Aunque alivian el dolor, aumentan el riesgo de migraña por uso excesivo: cuando tomas medicamentos agudos más de 10 días al mes, puedes terminar con dolores diarios. El 20-30% de quienes usan analgésicos con cafeína como el Excedrín muchas veces al mes desarrollan este problema. Y salir de él puede llevar meses de desintoxicación.

Prevención: Reducir los ataques antes de que lleguen

Si tienes más de cuatro días de migraña al mes, la prevención debe ser parte de tu plan. No se trata de esperar a que pase el dolor. Se trata de evitar que ocurra. Las opciones son muchas, y se dividen en medicamentos y métodos no farmacológicos.

Los medicamentos tradicionales incluyen beta-bloqueadores como el propranolol (80-160 mg/día) o el metoprolol, que reducen la frecuencia de los ataques en un 50-60% de los pacientes. El topiramato, un antiepiléptico, también es muy efectivo, pero muchos lo dejan por efectos secundarios: dificultad para encontrar palabras, pérdida de memoria o sensación de “nublado”. Alrededor del 55% de quienes lo empiezan lo abandonan en los primeros seis meses.

El valproato y el verapamilo son otras opciones, aunque tienen sus propios riesgos. El valproato no se usa en mujeres en edad fértil por su riesgo de malformaciones fetales. El verapamilo puede causar hinchazón en las piernas o estreñimiento.

Los antibióticos no son la solución. Pero sí lo es la toxina botulínica (Botox). Aprobada en 2010 para migraña crónica, se aplica en 31-39 puntos de la cabeza y cuello cada 12 semanas. En estudios, reduce los días de dolor en 8.4 por mes, frente a 6.6 con placebo. Funciona mejor en quienes tienen migraña casi todos los días.

Las terapias más revolucionarias son los anticuerpos monoclonales anti-CGRP. Son inyecciones mensuales o trimestrales que bloquean directamente la proteína que desencadena la migraña. Erenumab, fremanezumab, galcanezumab y eptinezumab han demostrado que el 50-62% de los pacientes logran reducir sus ataques en al menos la mitad. Son más seguros que el topiramato, con solo un 5-10% de abandono por efectos secundarios. Pero su costo es alto: entre 650 y 750 euros al mes. Muchos pacientes los piden, pero el 67% enfrenta rechazos de seguros.

Persona usando el dispositivo Cefaly en la frente con íconos de desencadenantes flotantes en estilo Memphis.

Dispositivos sin medicamentos: Estimulación y neuromodulación

No todos quieren tomar pastillas todos los días. Para ellos, existen dispositivos no invasivos que se usan en casa.

El Cefaly es un dispositivo que se coloca en la frente y envía impulsos eléctricos suaves al nervio supraorbital. Se usa 20 minutos al día. En estudios, el 38% de los pacientes redujeron sus días de migraña en un 50% o más. Una persona en León, que probó 12 medicamentos sin éxito, lo usó durante un año: pasó de 25 días de dolor al mes a solo 9. Sin efectos secundarios.

El gammaCore estimula el nervio vago con pulsos suaves. Se aplica tres veces al día, por 90 segundos cada vez. Funciona tanto para atacar el dolor agudo como para prevenirlo. Su tasa de respuesta es del 30%, y es uno de los pocos dispositivos aprobados para uso en emergencias.

La meditación y el manejo del estrés también ayudan. Un estudio publicado en JAMA Neurology en 2022 mostró que 8 semanas de entrenamiento en mindfulness redujeron los días de dolor en 1.4 por semana. No es una cura, pero sí una herramienta poderosa para quienes viven bajo presión constante.

Identificar desencadenantes: El diario del dolor

La migraña no aparece sin razón. Los desencadenantes son personales, pero algunos son comunes. El 89% de los pacientes reportan estrés como factor clave. El 72% señalan cambios climáticos. El 65% dicen que dormir poco o demasiado los desencadena. El 58% tienen reacciones a ciertos alimentos: queso curado, chocolate, vino tinto, aditivos como el glutamato monosódico.

El mejor modo de descubrir tus desencadenantes es llevar un diario. No un papel suelto. Usa una app como Headache Log, que registra hora, duración, síntomas, comida, sueño y clima. Los pacientes que usan apps tienen un 40% más de adherencia que los que usan papel. Después de tres a seis meses, empiezas a ver patrones claros: “Si duermo menos de seis horas, mañana tengo dolor”. “Si como queso azul, en seis horas me duele la cabeza”.

Algunos síntomas vienen antes del dolor. La aura visual (luces parpadeantes, líneas en zigzag) ocurre en el 90% de los casos con aura. Pero también hay prodromos: cambios de humor, antojos de comida, cansancio extremo, rigidez en el cuello. Reconocerlos te da una ventaja de 24-48 horas para tomar una medida preventiva: una pastilla, un descanso, una sesión de Cefaly.

Grupo de personas unidas alrededor de una inyección anti-CGRP con calendarios de reducción de dolor en estilo Memphis.

Lo que no funciona y lo que sí

Muchos pacientes caen en trampas comunes. Usar analgésicos con cafeína cada dos días para “prevenir” el dolor. Tomar triptanos más de 10 veces al mes. Esperar hasta que el dolor sea insoportable para actuar. Dejar de tomar preventivos por miedo a los efectos secundarios sin hablar con su médico.

La realidad es que la combinación de tratamiento agudo y prevención da los mejores resultados. Según el Registro Estadounidense de Migraña (ARMR, 2023), el 62% de quienes usan ambas estrategias logran reducir sus días de dolor en un 50% o más. Solo el 45% lo logran con una sola.

Las nuevas opciones como el atogepant (Qulipta), aprobado en 2023, son prometedoras. Es el primer antagónico de CGRP que se usa tanto para prevenir como para tratar ataques agudos. En estudios, el 41% de los pacientes lograron reducir sus días de migraña mensuales en un 50% o más. Pero aún no está disponible en todos los países.

La ciencia avanza. En 2024, se actualizarán los criterios diagnósticos para incluir mejor la migraña menstrual y el síndrome de sobredosis de medicamentos. Están probando terapias génicas y dispositivos más inteligentes que detectan cambios fisiológicos antes del ataque. En 2030, es probable que cada paciente tenga un algoritmo personalizado basado en su genética, sueño y actividad física.

¿Qué hacer si nada funciona?

Aunque parezca duro, el 30-40% de los pacientes con migraña crónica no responden bien a los tratamientos actuales. Eso no significa que no haya esperanza. Significa que necesitas un especialista en cefaleas. No un neurólogo general. Un experto en migraña.

En España, los centros de referencia en cefaleas son escasos. Pero muchos médicos de atención primaria ya reciben formación específica. El curso “Managing Migraine” de la Asociación de Migraña ha mejorado la precisión diagnóstica en un 87% entre médicos de familia.

Si te rechazan un medicamento por seguro, pide ayuda al fabricante. El 85% de los casos de rechazo se resuelven con apoyo del laboratorio. Si el topiramato te afecta la memoria, pide una titulación lenta: empezar con 12.5 mg y subir cada dos semanas. Eso reduce el abandono del 55% al 28%.

Y nunca te rindas. La migraña no define quién eres. Pero sí puedes definir cómo la manejas. Con información, paciencia y el equipo adecuado, muchos logran volver a vivir sin que el dolor les robe días, semanas o meses de su vida.

¿Cuál es la diferencia entre migraña y jaqueca?

No hay diferencia. "Jaqueca" es un término popular en español para referirse a la migraña. En medicina, se usa exclusivamente "migraña". Ambos nombres describen el mismo trastorno neurológico con síntomas como dolor pulsátil, náuseas, sensibilidad a la luz y, en algunos casos, aura visual o sensorial.

¿Puedo usar triptanos si tengo presión arterial alta?

No se recomienda si tienes hipertensión no controlada, enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular previo o arritmias. Los triptanos contraen los vasos sanguíneos, lo que puede ser peligroso en estos casos. Si tienes dudas, tu médico debe hacer una evaluación cardiovascular antes de recetarlos. Existen alternativas seguras como los gepants o los ditans.

¿Cuánto tiempo tardan en hacer efecto los anticuerpos anti-CGRP?

No funcionan de inmediato. La mayoría de los pacientes empiezan a notar una reducción en la frecuencia de los ataques después de dos o tres inyecciones, es decir, entre 2 y 3 meses. Algunos tardan hasta seis meses en ver resultados máximos. Es un tratamiento de largo plazo, no de emergencia.

¿Es cierto que el café ayuda con la migraña?

Sí y no. La cafeína en pequeñas cantidades (como en combinaciones con analgésicos) puede mejorar su efecto. Pero el consumo regular o el abandono repentino pueden desencadenar migrañas. Si eres consumidor habitual, intenta mantener un consumo constante. Si no lo eres, no empieces a tomar café para tratar el dolor. Puede empeorar las cosas a largo plazo.

¿Qué pasa si tomo demasiados analgésicos?

Si usas medicamentos para el dolor más de 10 días al mes durante tres meses, puedes desarrollar migraña por uso excesivo. Es cuando el tratamiento se convierte en la causa del problema. Los dolores se vuelven diarios, más intensos y menos responsivos a los medicamentos. El único tratamiento es dejar los analgésicos, lo cual puede requerir supervisión médica y semanas de desintoxicación.

¿La migraña se puede curar?

Actualmente no hay cura. Pero sí hay control. Muchos pacientes logran reducir sus ataques hasta el punto de vivir sin limitaciones. Con el tratamiento adecuado, el 70% de quienes siguen un plan estructurado mejoran significativamente. La clave está en la prevención, la identificación de desencadenantes y la adherencia al tratamiento, no en la espera de una cura milagrosa.

¿Puedo usar dispositivos como Cefaly si estoy embarazada?

Sí. A diferencia de muchos medicamentos, los dispositivos de neuromodulación como Cefaly y gammaCore son seguros durante el embarazo. Muchas mujeres que sufren migraña durante el embarazo los usan como primera opción, ya que evitan los riesgos de los fármacos. No hay efectos secundarios conocidos y no afectan al feto.